En 1921 se inaugura en la Ciudad de México la Escuela de Verano para ofrecer cursos de español y cultura mexicana a extranjeros, principalmente estadounidenses, como una iniciativa del rector José Vasconcelos para acercar a ambas sociedades y mejorar las relaciones, relativamente deterioradas, con el país vecino.

El espíritu de la iniciativa de Vasconcelos, de universalizar el conocimiento sobre nuestra lengua española y la cultura mexicana, así como apoyar académicamente a las comunidades mexicanas en el exterior, no sólo se conserva, sino que se ha ampliado, diversificado y asentado en varios países.

La primera representación oficial de la Universidad Nacional, ya autónoma desde 1929, se da en la ciudad de San Antonio, Texas, EUA, en 1944 donde se comienzan a ofrecer cursos de español a la población local; poco después se inician los cursos de inglés para los mexicanos emigrados a la región. Posteriormente, en 1995, en una lógica de integración regional de América del Norte, se crea UNAM-Canadá, en la ciudad de Gatineau, la cual, junto con la ya existente de San Antonio y la fundación en 2004 de la sede en Chicago, forman el sistema de Escuelas de Extensión de la UNAM en el extranjero: estructuras académicas dedicadas al impulso de la cultura mexicana y la lengua española, donde se imparten cursos y se cuenta con una dinámica comunidad académica.

En 2005 toma inicio un nuevo tipo de sede: las oficinas de representación de la UNAM en el extranjero, cuya misión es, además del fomento a la cultura mexicana y la lengua española, el impulso a las relaciones de intercambio con los medios académicos locales. La primera representación de este tipo fue Los Ángeles, seguida de Seattle y Beijing en 2012, Madrid en 2013, San José de Costa Rica y París en 2014, además de Londres y Tucson en 2015.

2018 es un año en el que las tres más recientes sedes son inauguradas, correspondiendo a las representaciones en Berlín y Boston, además de Johannesburgo, la primera representación de la UNAM en África.